Volcán Eyjafjallajökull

Aquí observamos una comparativa de las emisiones del co2 por día entre el volcán y el tráfico aéreo de un día normal

En este artículo Hablaremos del reciente suceso de la erupción del volcán Eyjafjallajökull, pero especialmente del impacto que ha producido en el medio ambiente debido a su enorme nube tóxica que contiene cenizas y dióxido de azufre, que ha provocado el colapso en el tráfico aéreo europeo, ya que los aviones no pueden circular debido a las cenizas expulsadas por el volcán, en total, más de 20.000 vuelos han sido cancelados.

Primero, el impacto en el medio ambiente del lugar, se sitúa principalmente en el deshielo de su cráter superior y la consecuente inundación de los ríos cercanos, que conllevó la evacuación de más de 800 personas cercanas a la zona. Este suceso tuvo lugar en la segunda erupción del volcán, que fue la más violenta y la que arrojó a la atmósfera la nube de cenizas que tantos problemas ha causado.

Erupción del volcán islandés

Como impacto medioambiental más importante, se podría nombrar la emisión de CO2 a la atmósfera, que es de unas cantidades muy significativas, aunque su efecto ha sido malinterpretado por algunos medios. Si bien es verdad que la cantidad de CO2 emitido a la atmósfera es grande, aproximadamente de 15.000 toneladas de CO2 por día, no lo es tanto si lo comparamos con la cantidad de CO2 emitido por la industria aérea al día, que se sitúa en 344.109 toneladas de CO2 generadas al día; este hecho minimiza muchísimo las cantidades de CO2 emitidas por el volcán, siendo, medioambientalmente hablando, más positivo la erupción del volcán que la continuación del tráfico aéreo. Aunque los impactos medioambientales del volcán, si la erupción hubiese sido de mayores cantidades, hubiera sido mucho más positiva. Si la cantidad de gases hubiese emitidos hubiese sido mayor, la consecuencia principal, podría haber formado una especie de escudo que impidiera el paso de una gran cantidad de rayos solares sobre la tierra, siendo posible la refrigeración de la superficie terrestre de hasta 0.5 grados centígrados, como ocurrió en la erupción de un volcán filipino en 1991, que fue suficiente para contrarrestar en pequeña medida los impactos del efecto invernadero.

Aviones detenidos en el aeropuerto de Menorca debido a la cancelación de vuelos por las cenizas del volcán

En conclusión, Este suceso da lugar a diversas opiniones; en mi punto de vista, aunque se haya conseguido durante un tiempo una reducción, no merece la pena el colapso de todas las líneas aéreas y de una importante forma de transporte en Europa, ya que ha producido muchísimos inconvenientes a toda la gente relacionada con el sector, ya sean personas que necesitan el transporte como las que trabajan en él. Lo que si que se podría intentar, sería disminuir la cantidad de gases emitida cada día por los aviones, esto se podría llevar a cabo mediante una disminución, no drástica, sino una pequeña parte, del tráfico aéreo, fomentando en especial el transporte colectivo y poniendo tasas mayores para los vuelos personales, consiguiendo así un menor impacto ambiental en la atmósfera, y reduciendo poco a poco el efecto invernadero producido por estas emisiones.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: